El Informante
Cargo: delito menor.
Una carne smash, queso americano, cebolla en la plancha, salsa de la casa. Papas chicas al lado, las justas. Habla poco, cumple, y no te deja sin quincena.
Expediente 000. San Blas, Nayarit. Abierto.
Tacos no. Eso ya quedó claro. Pero burgers, alitas y papas, eso los gringos sí saben. Por eso los agarramos en la playa, los metemos a la cocina y te mandamos lo que sale. Tú pides. Nosotros deportamos. El gringo lava los platos.
Cada burger la hace un gringo de verdad. Capturado en la playa, llevado a la cocina, puesto a trabajar. Por primera vez en su vida hace algo bien.
La receta la trajeron ellos. La vigilancia la ponemos nosotros. La carne se muele cada mañana: chuck, brisket, sirloin y picaña. Nunca congelada. Las alitas llegan frescas del pollero, nunca de una bolsa con escarcha. El bollo brioche se hornea en el pueblo. El smash se aplasta a mano sobre plancha caliente. Nada sale de una fábrica en Ohio. Allá lo permiten. Aquí no.
Mano de obra: 100% gringa, 0% papeles. Trabajan por comida, sombra y el derecho a no ser deportados antes del cierre. Nadie se ha quejado. Nadie tiene a quién.
La cocina la manda El Cardiólogo. De Texas. No es doctor. Se ganó el nombre por su mezcla de fritura: 70% manteca de cerdo, 30% aceite de palma puro, del que sale de la fruta. Nada hidrogenado. Nada de bote. Su lema está pintado arriba de la freidora: mantenemos a tu doctor en negocio.
Resultado: la comida gringa más auténtica del planeta. Hecha por gringos. En México. Bajo vigilancia.
Sin letrero. Sin mesas. Sin pin en Google. Si la encuentras, no la subas. De ahí salen los agentes y llegan a cualquier punto del sector en menos de 40 minutos, con jejenes o sin jejenes.
Toca tu zona. Cada una tiene su reporte.
Cada plato trae número de caso, cargo y precio. Nada más. Ni foto con filtro ni tres párrafos de poesía. Si quieres saber a qué sabe, levanta la denuncia.
Cargo: delito menor.
Una carne smash, queso americano, cebolla en la plancha, salsa de la casa. Papas chicas al lado, las justas. Habla poco, cumple, y no te deja sin quincena.
Cargo: doble carne sin permiso.
Doble smash de res, queso americano, tocino, cebolla dorada en la plancha y una salsa que un gringo lloraría por saber hacer. Bollo brioche horneado aquí. Bolillo no.
Cargo: nos llevamos todo.
Triple carne, triple queso, aros de alambrada encima y BBQ ahumada de la casa. Pesa como un caso federal. No se recomienda manejar después.
Cargo: naranja, grande, sin idea.
Doble tocino, queso naranja, salsa buffalo. Habla mucho, no aguanta el chile. Es la burger más pedida por la gente que dice que no le gusta la política.
Cargo: cruzaron sin visa.
Marinadas 24 horas, frescas del pollero. Con hueso, o sin identidad (boneless). Todas salen con papas y bastones de zanahoria, como manda la costumbre del pueblo. Escoge tu estatus migratorio: de Visa de Turista a Deportado. Ranch para el que se rinde.
| Con hueso | 6 $110 | 12 $190 | 15 $230 |
|---|---|---|---|
| Sin identidad | 12 $110 | 18 $170 | 25 $230 |
Cargo: evidencia comestible.
Papa gruesa, cortada a cuchillo, frita en la mezcla de El Cardiólogo: 70% manteca de cerdo, 30% aceite de palma de verdad. El que sale de la fruta, no la manteca vegetal hidrogenada de bote. Sal de mar de la bahía. Opcional: bañadas en queso americano y jalapeño. Las encontramos en el cateo y decidimos quedárnoslas.
Cargo: obstrucción de la boca.
Aros de cebolla gruesos, capeados a mano, fritos en la misma mezcla hasta que suenan. El único muro que sí queremos que cruces. Muro chido: ni Trump nos detiene.
Cargo: dos sospechosos, una sola orden.
Dos burgers de la lista (El Fugitivo o Sobrino de Trump) y una orden grande de papas confiscadas. Para dos personas o para una con hambre de agente.
Cargo: 30 alitas, todas juntas.
30 alitas con hueso, papas y zanahoria para la mesa, dos salsas extra sin cobrar. Mezcla los niveles como quieras. El Deportado lo firma cada quien.
Cargo: 12 horas escondidas en el ahumador.
BBQ real, leña de mangle, sin prisa. Todavía no confiesa. Cuando lo haga, se abre el expediente y te avisamos primero a ti.
Cargo: entró con pasaporte alemán.
Salchicha ahumada con leña de mangle, hecha aquí, receta del Patrón. Es lo único que él cocina con sus propias manos y lo único que no discute. Sale cuando él diga.
Cuatro niveles. Toca uno. El último no es salsa, es sentencia.
Todas las salsas se hacen aquí, desde el chile. Se asa, se muele y se bate a mano con mantequilla. Mantequilla de verdad, de vaca. No margarina, no aceite de soya con colorante, no ese bote amarillo que los gringos llaman butter. Ningún sobre. Ninguna etiqueta. Se echan a las alitas recién salidas de la manteca, nunca antes.
Sin estatus seleccionado. El agente espera.
Tarjeta de sellos
Cada deportación, un sello. Diez sellos, ciudadanía: El Fugitivo gratis. Más rápido que la embajada y nadie te pregunta a qué vienes.
Toca los círculos. Practica. En la vida real los sella el agente.
Tomadas en el lugar de los hechos. Editadas poquito.
Declaración 014. Playa El Borrego.
"I asked for water. They brought water. Then the whole beach laughed."
Brad, 34, Texas. Estatus: Visa de Turista.
La Migra responde: Sí, Brad. Así funciona.
Declaración 027. Marina de San Blas.
"This is NOT authentic Mexican food. One star."
Karen, 47, Ohio. Llegó en velero. Se va en velero.
La Migra responde: Correcto, Karen. Es gringa. Ese es el punto.
Declaración 041. Matanchén.
"Best burger I've had south of the border. Still don't get the name."
Kyle, 29, California. Estatus: Green Card. Surfea mal.
La Migra responde: Pregúntale a tu tío, Kyle.
Declaración 058. La Tovara.
"Please tell me the wings come mild. I have a thing tomorrow."
Chad, 31, Colorado. Vino a ver aves. Vio chiles.
La Migra responde: Sí, Chad. Se llama Visa de Turista. Como tú.
Preguntas que nos hacen. Respuestas que damos. Nadie pidió abogado.
No. Es comida gringa hecha por gringos, con un mexicano mirando. Por eso sí sale bien.
En San Blas. Más no. La cocina no tiene letrero ni mesas, y así se queda. Tú pides, el agente llega. Nadie necesita saber de dónde salió.
Centro, El Borrego, la marina, Matanchén, Las Islitas, Aticama. Más lejos que eso, el agente pide viáticos y una moto más grande.
Depende de tus papeles. Turista no pica. Deportado sí. Si eres güero y pides Deportado, el agente te va a mirar feo. Es parte del servicio.
Solo si vienen con salsa. Efectivo, tarjeta y transferencia sí. Sin comisión por cruzar.
Ellos sí son locales. No los deportamos. Cierra la puerta rápido cuando llegue el agente.
El agente espera 5 minutos, se come una papa confiscada como evidencia y se va. La orden de deportación queda en tu expediente.
Un alemán. Nadie sabe cómo llegó a San Blas. Revisa la plancha, prueba la salsa, no sonríe. Dice que la hamburguesa salió de Hamburgo y que el BBQ también se lo robaron los gringos, como todo lo bueno. No discutimos. Tiene razón.
Bienvenido. Aquí nadie te pide visa. Te pedimos que aguantes el chile. Casi ninguno lo logra, y eso también nos da de comer.
Muro chido. Ni Trump nos detiene.
Operativos todos los días, de 1 de la tarde a 1 de la mañana. Después de medianoche, el combo es otro.